Prisión para el acusado de matar a un hombre en el barrio Scac

El juez Penal 2, Ariel Parrillis, lo procesó por “Homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego”. 

Los testimonios de varios testigos y la pesquisa que hizo la División Homicidios fueron claves para darle valor a las pruebas que incriminaron a José Miguel “Castor” Lucero como sospechoso de asesinar a balazos a José Gabriel Torres, en un hecho ocurrido en el barrio Scac de esta ciudad, el miércoles 14 de octubre. Este martes por la tarde, el juez Penal N° 2, Ariel Parrillis, procesó y le dictó prisión preventiva al hombre de 27 años por el delito de “Homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego”.

Lucero fue trasladado en la tarde noche de este martes a la Penitenciaría Provincial.

Todo ocurrió a las 2 de la madrugada de ese miércoles cuando Lucero y Torres se cruzaron en un pasillo del barrio Scac. Allí tuvieron un entredicho que no pasó a mayores. Pero, según testigos, minutos después alguien disparó en dos ocasiones un arma de fuego. Al salir, los vecinos vieron que Torres estaba lastimado. Una bala lo hirió por encima de la clavícula provocándole una hemorragia fatal.

Allegados lo auxiliaron en un auto particular y lo llevaron rápidamente a la Clínica Italia, pero llegó sin vida. En el humilde barrio todos hablaban que José Miguel Lucero había sido el autor de esos disparos.

“El Castor” fue detenido el viernes 16, en un allanamiento en una casa del barrio Eva Perón. Dos días más tarde, cuando estuvo frente al magistrado, se abstuvo de declarar. Durante los ocho días de prórroga que solicitó la defensa del imputado se realizaron diversas testimoniales.

“Una persona que acompañó a la víctima a hacer una compra presenció el entredicho entre Torres y Lucero. Y otra testigo se quedó en la casa junto al acusado y su novia y escuchó gritos desde afuera. Lucero salió y luego se oyeron disparos”, añadió el juez.  

Otras pruebas que el magistrado valoró a la hora de procesar y dictarle la prisión preventiva a Lucero  fueron audios de testigos y el contenido de mensajes que salieron de teléfonos de parientes del acusado. “Hubo audios entre una testigo que envía mensajes a otra chica donde comenta lo sucedido en detalle. Y en los allanamientos también se secuestraron varios celulares que se utilizaron, tras el hecho, allí quien manda el mensaje menciona que al no hallarse la ropa ni el arma no lo podrán involucrar. Además, a otra persona le pide que le desaparezca vainas”, explicó el magistrado.

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