Año Impar Electoral que marcará el camino del Presidente Alberto Fernandez

En San Luis con rasgos de odio y abrir EL DIÁLOGO a reuniones y vencer al oficialismo Ponce y Adolfo se perfilan para estar en un frente político, sin saber aún en el País que pasará con las PASO

Año impar en la Argentina, llegan elecciones legislativas de medio término. Nacionales. También locales y municipales en casi todas las provincias. Corrientes y Santiago del Estero renuevan gobernadores.

Una cantidad imponente de convocatorias, casi todas precedidas de internas.

Se debate suspender las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias nacionales (PASO), con argumentos tradicionales: futilidad de las primarias y elevado costo económico. Se suma uno rotundo, consecuencia de la peste: en las condiciones sanitarias predecibles para agosto sería un gran riesgo añadir un día más con millones de argentinos amuchándose: votando, haciendo de autoridades de mesa, fiscalizando. La mayor parte de los gobernadores se coloca a la cabeza del reclamo, se lo transmitieron al presidente Alberto Fernández que está menos convencido que ellos y que por ahora no se expidió. Imagina escenarios en la Cámara de Diputados (una reforma tiene que resolverse por ley): los números no cierran, hoy en día.

Las provincias también existen: Se renuevan la mitad de las bancas de Diputados, un tercio de las provincias cambian sus tres senadores. Salvo hipótesis catastróficas es difícil que el peronismo consiga dos tercios de bancas en la Cámara Alta. Sí puede mejorar la dotación en Diputados, llegar a mayoría. O Juntos por el Cambio puede dar el batacazo y dejar al oficialismo más desguarnecido en Diputados.

Tales recambios “roban cámara”: imantan la información en los medios dominantes, de mirada unitaria. Sin embargo, esas elecciones cruciales que condicionarán a AF hasta el final de su mandato distan de ser las únicas a celebrarse.

El sistema federal padece imperfecciones, centralismo, debilidades pero las provincias y los municipios eligen sus autoridades locales. Tienen Constituciones propias, cronogramas diferentes al nacional. A veces es imperativo legal “desdoblar” fechas. A veces lo deciden gobernadores o intendentes imaginando que les conviene. Cuentan con esa “ventaja deportiva”. ¿Hace falta agregar que no siempre les sale como esperaban?

Pintar un cuadro federal completo excede los límites de esta columna. Van unos ejemplos Random para ilustrar, podrían multiplicarse.

Repetimos el primero: como consecuencia de haber tenido intervenciones federales, Corrientes y Santiago del Estero cuentan con calendario propio para gobernadores, cae en 2021. Es (muy) otra apertura de cuartos oscuros. Los mandatarios en general escogen separarla de las nacionales para no atar su suerte (lo que más les importa) a la del gobierno nacional (aliado, amigovio, adversario, tanto da). Corrientes lo hace desde hace décadas. Por ahora no hay fecha pero si quiere hacer apuestas: es bien factible que esas competencias ejecutivas serán otro día que las nacionales.

En general, los Parlamentos provinciales y Concejos Deliberantes renuevan mitades. En general, no todos. Río Negro cambia autoridades cada cuatro años, a diferencia de Nación y la mayoría de los territorios. Este año, descansan. Eso impide otra particularidad, comunal: Bariloche, por Carta Orgánica separa sus elecciones de las provinciales y las nacionales: tiene una fecha exclusiva,

Córdoba también celebra elecciones cada cuatro años, coincidiendo con las de cargo ejecutivos.

Los alcaldes en otras comarcas, con Carta Orgánica o sinmigo, se valen del recurso de “desdoblar” para jugar su propia aventura.

El cuadro induce a una suerte de mito: aseverar que hay “n” votaciones en el año. “N” son decenas, cuanto menos. La frase confunde porque ningún ciudadano vota en esas “n” ocasiones, sumatoria de fechas de terruños surtidos. Pero cuatro veces (dos PASO y dos generales) suele haber. Y en algunos parajes hasta seis.

Suspender las PASO nacionales dejaría abiertas esas tenidas, supeditadas a voluntades e instituciones federales. Muchas juntadas masivas, entonces.

En San Luis el Adolfismo se une a Ponce, y otros partidos , hay un pedido especial de CFK de recuperar al Poggismo que de alguna manera u otra sigue coqueteando con MACRI y el radicalismo duro, las cartas esta a la vista quien sera el candidato firme con nombre en San Luis para las legislativas lo hay en el PJ ni hablan de candidaturas ya que la prioridad es la parte de epimediologia , en la oposicion se Gerrdo Morale sel jujeño hablo de ruptura con el Pro y todos los caminos conducen a eso los radicales quieren en el 2023 un candidato unico quien sera ????

Otra de las grandes incognitas es Hissa que el año anterior hizo una excelente tarea legislativa sin olvidad que este se reconoce opositor Poggista

Hissa, uno de los dirigentes con mejor consideración en San Luis, de acuerdo a todas las mediciones que circulan y manejan dirigentes y a las que tuvo acceso esta página, está convencido en que deben seguir trabajando en el mismo sentido de la tarea desarrollada a lo largo de este último año.
«Desde lo político vamos a seguir trabajando para seguir fortaleciendo este interbloque de diputados, sin perder de vista nunca que debemos ser la alternativa seria, responsable, de cara al 2023. Tenemos un objetivo claro, mantenernos juntos para ser la alternativa al oficialismo provincial. Creo que la gente nos ha reconocido como la oposición en San Luis, hablan del interbloque San Luis Unido, en la figura de Claudio Poggi como senador nacional y líder de nuestro partido y como referente super importante en el frente de San Luis Unido. Creo que este es el camino y vamos a seguir trabajando en esta línea».
Hissa también elogia el diálogo y los entendimientos logrados con Lucero Guillet: «Comparto esta responsabilidad con Luis Lucero Guillet, con quienes hemos logrado complementarnos muy bien en el trabajo, en permanente diálogo, siempre en contacto, y ya estamos armando agenda legislativa».
Su balance la actuación legislativa en 2020 lógicamente está signada por la irrupción de la pandemia y sus devastadores efectos en la economía y en vastos sectores sociales.
«Nuestro interbloque presentó 176 iniciativas legislativas, o sea 39 proyectos de ley, 51 pedidos de informe, dos pedidos de interpelaciones, y 84 entre resoluciones y declaraciones.
Más del 50 por ciento de los proyectos de ley y de los pedidos de informe, estuvo relacionado con la pandemia. Básicamente nuestro aporte se materializó a través de propuestas que se trabajaron muchas veces conjuntamente con sectores golpeados por el Covid-19; trabajamos en propuestas sobre beneficios impositivos, trabajamos en propuestas sociales como fue la creación de un programa alimentario, también con iniciativa para ayudar al comercio y al turismo interno».
Hissa se propone repetir lo actuado el año pasado: «Fue un trabajo muy coordinado que llevamos adelante con todos los colegas diputados, hicimos una tarea muy responsable. Y creo que así tenemos que trabajar este año 2021, tenemos que estar a la altura de las circunstancias, continuar trabajando con esta responsabilidad. En lo personal, como un dirigente joven con la mirada siempre puesta en el futuro. Tenemos que trabajar en proyectos por la recuperación de los puestos de trabajo genuino, por el fortalecimiento del sector privado, y todo eso debe quedar plasmado a través de proyectos y de leyes que no estén divorciadas de la sociedad. Con esto quiero decir que debemos plantear como lo hicimos el año pasado proyectos que muchas veces vienen de sectores que los necesitan, como Pymes que necesitan beneficios impositivos; digo que los proyectos surjan de las inquietudes y de las necesidades de la gente, y no como muchas veces sucede con el Gobierno provincial que pone en marcha una política pública que no se condice con las necesidades del vecino, del ciudadano. Aunque no salgan como un proyecto de nuestro interbloque, sino que los tome el oficialismo para implementarlos».

Primarias bajo la lupa: Según es fama, el fallecido presidente Néstor Kirchner impulsó las PASO tras su derrota en 2009 ante Francisco de Narváez (o sea casi contra nadie). El objetivo era evitar que los peronistas armaran listas “por afuera”. Una herramienta electoral es reformateada por la ciudadanía, la criatura puede ser dócil o convertirse en un Frankestein. Un ejemplo, dicho con respeto. El presidente de la Cámara de Diputados Sergio Massa batió al kirchnerismo abriéndose en 2013. Y le complicó la vida en las presidenciales de 2015. La gente resuelve, merced a una virtud básica del sistema político argentino; el voto universal y obligatorio.

Atenti que ninguna táctica es infalible. El exministro Florencio Randazzo procuró seguir el camino trazado por Massa y tropezó feo.

Las PASO, opina este cronista, tienen más virtudes que las reconocidas por la narrativa mainstream. La exigencia de un piso del 1,5 por ciento de los votos válidos totales por categoría para poder participar en las generales achica razonablemente la oferta electoral. Deja de lado candidatos o partidos minoritarios o lanceros. En su momento, el límite legal incentivó a la izquierda a deponer sectarismos y conformar el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), una experiencia pluralista, interesante, perdurable, con constante representación parlamentaria.

Algunas competencias PASO fueron determinantes como la interna presidencial de Cambiemos en 2015 que permitió converger al PRO, la UCR y la Coalición Cívica, consolidando la hegemonía del partido de Mauricio Macri. Proveyó unidad y liderazgo.

La interna del peronismo para gobernador bonaerense, entre Aníbal Fernández y Julián Domínguez perjudicó a ambos, a su coalición y aupó a la exgobernadora María Eugenia Vidal. Guste o no, resolvió y marcó la historia.

Se reprocha que las PASO de 2019 funcionaron como primera vuelta y adelantaron el triunfo de Alberto Fernández. Por ahí es verdad, el pueblo soberano escogió pronunciarse como si fuera primera vuelta; es su derecho, es el mismo padrón. De cualquier modo, el veredicto anticipado le permitió al macrismo reorientar la campaña y mejorar la cosecha legislativa.

Cualquier lector o lectora de provincias puede recordar ejemplos análogos en sus pagos. Se agradecen y se encarecen desde ya comentarios al respecto.

Los cuestionadores de las PASO las comparan con una encuesta cara. Argumento flojito porque en las Primarias no hay muestras estadísticas, ni manipulaciones, ni conclusiones dibujadas. Se expide la ciudadanía, nada menos.

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El costo de la libertad: Se recrimina el costo económico. Sostener al sistema democrático insume dinero, bien invertido. “El gasto político” suele ser jactancia del pensamiento autoritario o simplista.

En conversación informal con este cronista el presidente Fernández desestima esta crítica que lo fastidia bastante. En consonancia, resiste embates para bajar sueldos de funcionarios, le parece maniobra de mala fe e injusta.

Los peligros para la salud añaden un ítem coyuntural, inesperado, atendible o quizá ineludible. El firmante de esta nota no califica para expedirse: es tema de especialistas.

Ante la disyuntiva, circulan tres propuestas  de reforma, con matices.

Anular las PASO para 2021.

Realizarlas conjuntamente con las generales, una variante de la Ley de Lemas.  Mecanismo capcioso, que empioja los escrutinios, tiende a confundir a los votantes, fomenta aventurerismo de candidatos “líberos”. Nada recomendable, pues.

Posponer primarias y elecciones un mes o algo más para que las PASO gambeteen el invierno. La variable intermedia menos chocante, da la impresión.

La disyuntiva sería dejar que todo funcionara igual, esperando al año próximo para analizar novedades. Lo más sensato en circunstancias normales, distintas a las vigentes, repetimos.

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Sin votos no hay reformas: “El Ejecutivo no impulsa ninguna reforma” explica su titular AF. “Conozco las que están en danza, porque me las comentan o demandan gobernadores o diputados”. “No he visto proyectos de ley completos. Ni me parece que nadie garantice conseguir los votos necesarios en Diputados”. Luego de tanto renegar con la Reforma Judicial y tras sufrir el revés de Vicentin, el presidente redobla la atención ante el poroteo parlamentario.

La reforma electoral solo sería accesible mediando acuerdo pluripartidista, el consenso tan escaso en la dinámica del Congreso. Es muy difícil, no imposible.

Gobierno y oposición orejean las elecciones. El oficialismo, por definición, cuenta con la ventaja de hacer. La opo tiene un conjunto de primeras figuras disponibles tras haber perdido en la Nación y en Buenos Aires. Macri mismo, Vidal, Martín Lousteau. Elisa Carrió se postula de modo itinerante: en la Ciudad Autónoma, en Buenos Aires, solo su Chaco natal queda fuera del radar. El diputado radical Alfredo Cornejo es número puesto; candidato a senador en Mendoza.

Oficialismo y principal oposición conservaron su unidad en el lapso transcurrido desde diciembre de 2019. El Frente de Todos (FdT) se dio menos maña que el macrismo post 2015 para seducir o cooptar adversarios.

Enfrente, pese a las incitaciones mediáticas, la coalición oficialista no se dividió. Funcionó con vaivenes pero en el Congreso se aprobaron las leyes enviadas por el Ejecutivo. El kirchnerismo dinamizó en buena hora el Aporte Solidario a las Grandes Fortunas. La Casa Rosada lo hizo suyo. Las bancadas del FdT mejoraron la fórmula de actualización de la jubilaciones.

Internas hay, algunos pisos se serruchan, señalamientos a funcionarios que no funcionan… La ruptura no está a la vista, sigue firme la inteligencia inicial de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Como dijeron dirigentes sindicales en su encuentro con funcionarios cualquier división es el camino al fracaso común y a la derrota electoral, dos caras de una misma moneda.

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La gestión como clave: El veredicto ciudadano se liga a las obsesiones cotidianas de Alberto Fernández. La vacunación, el comienzo de las clases presenciales, el crecimiento de la actividad económica. Todas cuestiones a tramitar en los próximos meses. De nuevo; los oficialismos son juzgados por sus desempeños.

Un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en abril o mayo despejaría el horizonte, catalizando la tranquilidad macro que obsesiona al ministro de Economía Martín Guzmán. Sería ideal aligerar las reglas de los Acuerdos de Facilidades extendidas. Misión que suena imposible, en la que se empeña el presidente (ver recuadro aparte).

Posiblemente la definición sobre las PASO deba esperar, supeditada a la prospectiva de la pandemia, contagios y muertes. Estar más cerca del momento y confiar en la responsabilidad conjunta de la dirigencia política.

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